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Tenim un nom el sap tothom… ¡Barça! ¡Barça! ¡Barça!

09 de Marzo del 2017

Mentiría si dijera que seguía creyendo en la remontada cuando Edinson Cavani golpeó el balón de primera y con el empeine la mandó a guardar a la portería de Ter Stegen… Pero como dice su himno: «Tots units fem força», ayer todos, tanto cuerpo técnico, jugadores y afición, se unieron con fuerza y se levantaron.

Estos últimos 365 días han sido fantásticos para los que amamos el deporte. Desde lo que sucedió con Lebron James y sus Cleveland Cavaliers ganando por primera vez el título de la NBA, los Chicago Cubs después de más de 100 años de sequía lograron hacerse con la Serie Mundial de la MLB, Leicester City FC ganando la English Premier League por primera vez en la historia del equipo, Roger Federer llegando a 18 Grand Slams en su carrera después de llevarse su 5to Australian Open (con 35 años), culminando con lo que realizaron los New England Patriots para dar vuelta a un déficit de 25 puntos en el Superbowl LI.

Pero por si todo lo anterior no fuera suficiente, sucedió lo que -probablemente- todo mundo vio ayer. El FC Barcelona dio vuelta a una serie que perdía 4-0.

Antes que nada, diré las cosas que muchos reclaman -y por lo mismo- demeritan el triunfo del Barcelona. Es un hecho que el arbitraje fue malo el día de ayer. Un penal no concedido al Barcelona, un penal no concedido al Paris Saint-Germain, una expulsión para Neymar que no se marcó y el más importante de todas, un penal para Barcelona que claramente no debió marcarse.

Yo soy hincha del Barcelona. No puedo ignorar que el arbitraje si afectó al PSG. Pero decir que gracias al árbitro se dio la remontada, es no querer analizar profundamente lo que sucedió el día de ayer. ¿Por qué no se puede criticar el planteamiento timorato -con pánico escénico incluido- del Paris Saint-Germain?

No parecían un equipo que semanas atrás había hecho pedazos al FC Barcelona y le había dado un baño, una cátedra de futbol al equipo culé. Mismo equipo en la cancha (sólo faltó Di María, que no fue poca cosa), pero con diferente actitud y juego de parte de los protagonistas.

Desde el primer minuto se notó el nerviosismo del conjunto parisino, este fue aprovechado por un Barcelona que no tenía de otra más que buscar romper el autobus que había intentado estacionar el PSG. Neymar volvió loco a Meunier por la banda izquierda, mientras que Verratti, Rabiot y Matuidi no fueron ese tridente dominante que Busquets, Iniesta y compañía no pudieron detener en la ida.

La baja inicial de Ángel Di María por supuesto que pesó. Edinson Cavani se vio muy solo y no logró conectar con Draxler y Lucas. En cuanto entró el argentino, se notó un cambio, tanto fubtolístico, como de actitud en el equipo de la capital francesa.

Muchas veces a los aficionados del futbol -en su mayoría del Real Madrid- que no les agrada el estilo, la efectividad y la gloria que ha tenido últimamente el FC Barcelona prefieren irse por la fácil y por lo que hoy en día los «periodistas deportivos» quieren vender.

Lo entiendo, es más sencillo culpar al arbitraje de que el equipo con el que no congenias gane. Pero no por eso significa que eso es lo que debamos hacer todos. Me gustaría más platicar de lo que hicieron -o dejaron de hacer- los jugadores en la cancha. Por ejemplo, ¿por qué no podemos aplaudir lo hecho futbolísticamente por el equipo catalán? ¿o el valiente planteamiento de Luis Enrique para encarar la vuelta?

El DT español del FC Barcelona sabía que necesitaba goles y además no recibir. Puso una línea de 3 centrales en la defensa, 4 medios en una especie de rombo con Busquets como pivote y Messi como mediapunta. Arriba apostó por el dinamismo y la fantasía de Neymar, el gran momento de Rafinha y el tener a un matón como Suárez en la delantera.

Dominaron al PSG, lo hicieron porque el equipo francés parecía empecinado a querer ser remontado y también porque sabían que teniendo el balón y con una presión alta el París los atacaría muy poco. Todo fluyó bien, 3-0 al 50′, se veía cerca la remontada. Llegó el golazo de Edinson Cavani y era empezar de nuevo, buscar 3 goles que no llegarían hasta los últimos 8′ del encuentro.

Locura total, señoras y señores. Una remontada épica, un juego que pocas veces nos tocará ver en la vida. La primera vez en la historia de la UEFA Champions League que un equipo da la vuelta a un marcador perdiendo 4-0 la ida, un equipo que demostró que no son robots, que tuvo el coraje, el futbol y la esperanza suficiente para realizar lo que antes era sólo un sueño.

Y nosotros queriendo quedarnos con lo hecho por el árbitro.

Mejor agradezcamos que haya equipos como el FC Barcelona, el Real Madrid, el Liverpool en Estambul. Equipos que a base de esfuerzo, juego y muchos, MUCHOS huevos, obtienen la voltereta. Agradezcamos lo que nos tocó ver ayer, porque un 6-1 no se logra gracias al arbitraje. Dejemos los complejos a un lado y tomemos un momento para agradecer al futbol y al deporte por este tipo de experiencias.

Espero pronto llegue el día en que dejemos la polémica de lado y disfrutemos, suframos y gocemos del deporte por lo que hacen los deportistas y no por errores de un tipo que sólo intenta hacer su trabajo.

¡Gracias Barcelona! Gracias por lo que realizaron ayer, por seguir haciendo soñar a los más pequeños con llegar algún día a ser profesional y conseguir proezas como la suya. Y gracias totales por ayudarme a mantener mi postura que no hay nada en la vida como el deporte y sus locuras.

 

 

 

¡Abrazo de gol a todos! Y no lo olviden, de primera siempre será más espectacular…

Andres Espinoza
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Apasionado del futbol. Amo leer, escribir y vivir el deporte.
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